martes, 14 de junio de 2011

¿HAY COMUNICACION DESPUES DE LOS 75?

Vivimos la era de la Información, donde el conocimiento y acceso a las TIC (Tecnologías de la Información y la Comunicación) va más allá de ser un lujo, y se ha convertido en una herramienta para la inserción laboral, para la comunicación interpersonal, para la reivindicación de la igualdad de género y para la accesibilidad de aquellas personas con algún tipo de discapacidad. Estar fuera de esta sociedad digital, puede significar estar en una posición de desigualdad respecto a aquellas personas que sí han podido recibir formación y tienen acceso a las TIC.


Todos somos consciente de esto y nos parece importante formar parte de ese grupo que posee los conocimientos necesarios para desenvolverse en el nuevo mundo que ha surgido. Internet, uno de los pilares básicos de éste, nos permite tener acceso a un gran abanico de posibilidades como saber qué está pasando en cualquier parte o encontrar a personas con las que se había perdido contacto. Sin ir más lejos, cada día visitamos nuestra cuenta de hotmail, tuenti o facebook, que ya encontramos imprescindible para desarrollar nuestra vida diaria.


Sin embargo, como expone la Fundación Bip Bip (citada anteriormente) y otros muchos preocupados por el tema, existe una parte de la población que todavía no ha tenido la oportunidad de acceder a ese mundo.


Nuestros mayores buscan la integración social, la aceptación por parte del resto, igual que todo ser humano. Sin embargo, las limitaciones del anciano en ocasiones provocan que no pueda utilizar las tecnologías que permiten llegar a la integración en la sociedad, lo que menoscaba su autoestima. Esto provoca sentimientos de desconfianza respecto de las propias posibilidades e inhibición de la independencia y autonomía.


Estos factores incontrolables son básicamente los que engloba la salud, que determina el desarrollo de la vida de un anciano. Los problemas de salud que estarían más relacionados con las nuevas formas de comunicación son los que tienen que ver con las alteraciones en la motricidad fina (los movimientos de dedos se hacen imprecisos) y con la pérdida de oído y vista.


La casi desaparición del correo postal podría ser una de las causas de la pérdida de motricidad fina, ya que cada vez escriben menos. Para nuestros mayores este era prácticamente el único modo de comunicación interpersonal. También hay que tener en cuenta que con la pérdida de vista se deja de coser y de hacer otras actividades de este tipo, con lo que se deteriora todavía más la motricidad fina. Estas limitaciones provocan una carencia cada vez mayor de capacidad de adaptación.

¿HAY COMUNICACION DESPUES DE LOS 75?

Vivimos la era de la Información, donde el conocimiento y acceso a las TIC (Tecnologías de la Información y la Comunicación) va más allá de ser un lujo, y se ha convertido en una herramienta para la inserción laboral, para la comunicación interpersonal, para la reivindicación de la igualdad de género y para la accesibilidad de aquellas personas con algún tipo de discapacidad. Estar fuera de esta sociedad digital, puede significar estar en una posición de desigualdad respecto a aquellas personas que sí han podido recibir formación y tienen acceso a las TIC.

Todos somos consciente de esto y nos parece importante formar parte de ese grupo que posee los conocimientos necesarios para desenvolverse en el nuevo mundo que ha surgido. Internet, uno de los pilares básicos de éste, nos permite tener acceso a un gran abanico de posibilidades como saber qué está pasando en cualquier parte o encontrar a personas con las que se había perdido contacto. Sin ir más lejos, cada día visitamos nuestra cuenta de hotmail, tuenti o facebook, que ya encontramos imprescindible para desarrollar nuestra vida diaria.



Sin embargo, como expone la Fundación Bip Bip (citada anteriormente) y otros muchos preocupados por el tema, existe una parte de la población que todavía no ha tenido la oportunidad de acceder a ese mundo.



Nuestros mayores buscan la integración social, la aceptación por parte del resto, igual que todo ser humano. Sin embargo, las limitaciones del anciano en ocasiones provocan que no pueda utilizar las tecnologías que permiten llegar a la integración en la sociedad, lo que menoscaba su autoestima. Esto provoca sentimientos de desconfianza respecto de las propias posibilidades e inhibición de la independencia y autonomía.




Estos factores incontrolables son básicamente los que engloba la salud, que determina el desarrollo de la vida de un anciano. Los problemas de salud que estarían más relacionados con las nuevas formas de comunicación son los que tienen que ver con las alteraciones en la motricidad fina (los movimientos de dedos se hacen imprecisos) y con la pérdida de oído y vista.




La casi desaparición del correo postal podría ser una de las causas de la pérdida de motricidad fina, ya que cada vez escriben menos. Para nuestros mayores este era prácticamente el único modo de comunicación interpersonal. También hay que tener en cuenta que con la pérdida de vista se deja de coser y de hacer otras actividades de este tipo, con lo que se deteriora todavía más la motricidad fina. Estas limitaciones provocan una carencia cada vez mayor de capacidad de adaptación.



miércoles, 1 de junio de 2011

IMPORTANCIA DE LA RECREACION EN LA VEJEZ

La realización de actividades recreativas en la vejez funciona como un incentivo para el adulto mayor, para realizar actividades en su vida cotidiana que ayuden a vivir la etapa de la vejez con felicidad y tranquilidad.

Como señala Sergio Fajín "las estructuras recreativas pueden presentar las condiciones adecuadas para que el "aquí y ahora" se abra un lugar para el disfrute, el descanso o el desarrollo de las personas añosas en el tiempo libre". Consideramos apropiado desarrollar este apartado a partir de dos puntos de vista: por un lado proponemos partir del desglose del termino recrear (re-crear/re-creación), y por otra, explicar las relaciones que establece entre la objetividad y subjetividad del individuo.

La palabra re-crear significa hacer nuevo algo creado, una acción que vuelve a instaurar algo instaurado, un acto que re-produce algo producido. Así, brindar al adulto mayor la posibilidad de re-crearse, es invitarlo a volver a crear, volver a producir sobre lo que ya está, dentro de un determinado contexto temporal y espacial.

En cuanto a las relaciones que la recreación establece entre la objetividad y la subjetividad del individuo, Fajín define al termino como una actividad que pone al individuo en contacto con su propia realidad, y con su propia subjetividad. La recreación se constituye como una posibilidad de re-encuentro con uno mismo, como un proceso de desarrollo y crecimiento. Una actividad que le permite al individuo expresarse, es decir, exteriorizar lo interno y, de este modo, encontrar un nuevo espacio en su entorno. En este proceso de volver a crear, el adulto mayor renueva su visión de si mismo.